Celebrar el aniversario, compartir una cena familiar, llegar cansado a casa y desconectarse de la realidad… Son muchas las situaciones en las que merece la pena brindar con una buena copa de vino.

Por su color, por su sabor y por el misterio que desprende, esta bebida siempre ha atrapado mucho interés en el ser humano. Las propiedades beneficiosas para la salud del elixir de los dioses, siempre que se consuma de manera moderada, son muy conocidas por todos. Por este motivo, os mostramos algunas curiosidades del vino que te sorprenderán.

El origen del vino

Son muchas las hipótesis que circulan sobre el origen del vino. En el Antiguo Egipto se creía que era una obra del rey y dios Osiris. En la mitología griega se asocia este producto al dios Dionisio mientras que en Roma se pensaba que era la bebida de Baco, como ha quedado ampliamente retratado en la historia del arte.

 

Dejando la mitología a un lado, se cree que ya en la Edad de Piedra algún racimo de uva pudo fermentar por accidente, pero no fue hasta hace unos 7.000 años cuando comenzaron las primeras vides con uvas silvestres en Oriente Medio y Turquía. Los egipcios ya dejaron evidencias con dibujos en jarras de su consumo de vino, y en las Grecia y Roma Clásica el cultivo consiguió extenderse en todo Occidente.

 

Ya en la Edad Media, los principales productores de vino eran los monjes, como sucedía con otras bebidas alcohólicas como la cerveza. En los monasterios se controlaban las técnicas de elaboración y su producción. Este periodo de la historia es tan importante para esta industria que una conocida marca de espumosos recibe el nombre de un monje benedictino al que se le atribuye el descubrimiento del método champanoise, Don Perignon.

 

¿Cuál es el color del vino?

¿Te has preguntado alguna vez por qué los vinos tintos tienen ese clásico color rojizo? ¿O por qué los rosados tienen una tonalidad menos intensa? El color del vino depende de la variedad de uva que lo produce. El mosto en realidad es incoloro y cuando va fermentando y ganando en gradación alcohólica, ya va tomando color. Los tonos están determinados por la maceración de los pigmentos de la piel de las uvas (el hollejo) y otras células vegetales.

El color es fundamental en el vino, gracias a él se puede determinar su procedencia. Los más oscuros suelen ser de regiones con climas más cálidos, y los más claritos, de regiones más frías. No obstante, esto no guarda relación con el tipo de vino, pues los tintos siempre tienen tonalidades más oscuras que los vinos blancos.

El color es tan relevante que, en la elección del vino tinto se definen los caldos según su tonalidad: violáceo, púrpura, cereza, granate, rubí, teja castaño o marrón. Esta misma diferenciación de los vinos según su color se hace con los blancos y los rosados.

 

¿Por qué en español el vino rojo es vino tinto?

Lo que en inglés es “red wine”, en alemán “rotwein” y en francés “vin rouge”, en español es vino tinto. Esto es así porque la palabra tinto procede del latín “tinctus”, que significa teñido. En la Antigüedad, el vino blanco se consumía más pero en un determinado momento, comenzaron a teñirlo, como ocurre con el clarete. De este modo, el vino tinto fue ganando más popularidad y, aunque en la actualidad el vino tinto ya no es el que se tiñe, pero ha mantenido esa denominación.

Los vinos claretes, que mucha gente suele confundir con los vinos rosados, se diferencian de estos en que su base es siempre la uva blanca pero con una presencia mínima de uva tinta. A su vez, el proceso de elaboración de clarete y rosado no es exactamente igual.

Sin avispas no habría vino

Por todos es sabido que la polinización de abejas y avispas es imprescindible para la producción de alimentos. Lo que quizás no conozca tanta gente es que estos insectos juegan un papel determinante en la elaboración del vino.

Las uvas pueden fermentar de manera natural gracias a las levaduras que tienen en su superficie. Sin embargo, antes de que maduren, las uvas están prácticamente libres de levaduras. Según apuntan varios estudios, son la avispa común y los avispones las que transportan hasta la vid las levaduras que dan lugar a la fermentación del mosto.

La consecuencia de este descubrimiento es que cualquier cambio ambiental que afecte a la biodiversidad de estos insectos puede tener graves consecuencias en la industria vitivinícola y la calidad de los productos fermentados. Conseguir un buen vino depende en gran medida de la protección de estos insectos.

¿Dónde está el origen del brindis?

La palabra brindar procede etimológicamente del término alemán “bring dir’s” (yo te ofrezco). El acto de brindar guarda mucha relación con el acto de ofrecer y se remonta a la Edad Media, cuando los grandes banquetes se celebraban con vino. En esta época eran muy habituales los envenenamientos, y el hecho de subir las copas y chocarlas fuerte entre sí de modo que el vino se derramase de un vaso a otro, servía para demostrar que la bebida no estaba envenenada.

 

Desde hace siglos, el vino encierra historias y curiosidades que atraen la atención de millones de personas. ¿Te han parecido interesantes las que te hemos contado sobre esta bebida alcohólica? ¿Las conocías todas?

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