TurÍsmo gastronómico, Restaurante, platos tipicos

Las conservas de Navarra un gran mundo por descubrir

Ya hace miles de años que el hombre se vio con la necesidad de conservar los alimentos. Épocas como en el verano, en la que los vegetales se estropeaban apenas en dos meses y el resto del año se pasaba mucha hambre, nuestros ancestros descubrieron por casualidad que la fruta seca al sol se conserva por mucho tiempo. También la carne seca era otra forma de conservar los alimentos y disponer de ellos en épocas de escasez. La salazón fue otro de los grandes descubrimientos de la cultura china hace ya más de 4000 años.

 

Pero el antes y después de las conservas comenzó en el año 1809 cuando el cocinero Nicolás Appert tuvo la idea de calentar alimentos dentro de un tarro de cristal del que extrajo el aire. La sorpresa fue cuando unas semanas más tarde de hacer el experimento, descubrió que los alimentos nos habían estropeado, había mantenido su sabor, vitaminas y sus propiedades. Más tarde, dicen que gracias a la guerra, Peter Durand inventó la lata de conservas. Era una forma de llevar los alimentos al frente en un envase cómodo y sin problemas de que se rompiese.

 

En este mundo moderno en la que los ultras congeladores nos ofrecen conservar los alimentos con todas sus propiedades y características, prácticamente igual que el mismo día de su congelación, las conservas no han perdido poder ni presencia en nuestras casas por múltiples razones.

 

Ya no es sólo una forma de conservar los alimentos sino qué se consideran ya una receta gastronómica con mucho valor añadido. Desde las riquísimas anchoas, mermeladas, mejillones, atún y otros pescados, hasta el gran surtido de vegetales de los que disponemos en el mercado, tanto en lata como en tarro de cristal, hacen que estos productos sean consumidos y valorados en prácticamente todas las casas de nuestro país.

 

 

Y si hablamos de las mejores conservas de nuestro país sin duda nos encontramos con las conservas de Navarra. Estás conservas están consideradas dentro de los manjares más destacados de nuestra gastronomía nacional e incluso internacional. Son más que famosos los espárragos de Navarra y los pimientos de piquillo, pero cada vez están más en nuestras mesas conservas de legumbres, hortalizas, verduras, setas y un sinfín de preparados para acompañar todo tipo de recetas, o para disfrutarlas simplemente solas.

 

Me gustaría hacer especial mención en este artículo al apartado de las legumbres. Ya que cocinar garbanzos y alubias suele ser costoso y tedioso, hay que ponerlas en remojo y cocerlas mínimo durante dos o tres horas. Sólo destapando un pequeño bote de cristal disfrutaremos de estos productos cocinados perfectamente en platos preparados, ensaladas, salteados…

 

Todas estas conservas no son sólo una delicia para nuestro paladar, además siguen contando con todos los beneficios de los vegetales aportándonos minerales y vitaminas y una gran fuente de fibra que nos ayudarán en nuestras dietas de adelgazamiento o simplemente para una dieta saludable.

De todas formas te recomendamos qué a la hora de comprar eches un vistazo la letra pequeña de las latas y diferencias conservas envasadas en Navarra de las conservas de Navarra con denominación de origen, estas últimas te ofrecerán la mayor garantía en estos productos.

El jamón serrano de Trevélez

En este blog hemos hablado mucho sobre el jamón ibérico, un producto que nos encanta y nos hemos olvidado de una de las joyas de la gastronomía española y que también es jamón.  Hablamos del jamón Serrano.

El jamón serrano es un jamón procedente de cerdos Duróc, Large-Whitelandrance o mezcla. Estos jamones se salan y se curan en bodegas entre 17 y 23 meses.

Dentro de los mejores jamones serranos nos encontramos con los que tienen denominación de origen. Existen dos denominaciones que destacan, quizá la de jabugo sea la que más ventas tenga, pero Trevélez y Teruel se llevan la palma en cuanto a sabor y calidad.

 

¿Como son los jamones de Trevélez?

Los jamones de trevélez se elaboran en la provincia de Granada están avalados por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación mediante la Denominación Específica de calidad o I.G.P. y controlados por su Consejo Regulador con precintos de color Negro, Rojo o Azul y que cuentan con un número único para cada pieza.

El precinto va en función al tiempo de curación

  • Mínimo 17 meses de curación (Precinto azul): Jamones cuyo peso se encuentre entre 11,3 a 12,3 kg.
  • Mínimo 20 meses de curación (Precinto rojo): Jamones cuyo peso se encuentre entre  12,3 a 13,5 kg.
  • Mínimo 23 meses de curación (Precinto negro): Jamones cuyo peso se encuentre entre  13,5 kg.

¿Cuál es el mejor jamón de esta denominación?

Cuando hablamos de jamones de Trevélez, siempre tenemos que tener presente una marca. Jamones Vallejo cuenta con un tradición jamonera que empieza en 1951, desde entonces, gracias a su tradición y saber hacer, ofrecen al mercado jamones exclusivos y excepcionales considerados y premiados como el mejor jamón del mundo.

Recientemente El International Taste Institute, anteriormente conocido como ITQI, que es el líder mundial de evaluación de alimentos y bebidas. Ha premiado lo los productos de Jamones Vallejo y categorizado a sus jamones como productos excepcionales.

Esta evaluación realizada por profesionales de mundo de la gastronomía, califica a los Jamones Vallejo de la siguiente forma.

  • Primera impresión: 97%.
  • Aspecto: 94%.
  • Aroma: 94%.
  • Sabor: 90%.
  • Textura: 94%

 

Esto nos lleva a pensar sin duda que nos encontramos ante uno de los mejores jamones del mundo.

Jamones gourmet, procedentes de cerdos padre con genética 100% duroc y madre con cruces Landrace Largewhite y Duroc. Elaborados con bajo contenido en sal y sin conservantes artificiales, con un peso de entre 9,2kg. Y 10kg. Hacen de este jamón algo insuperable.

Un jamón artesanal de la Alpujarra (Trevélez) con un intenso y exquisito sabor con notas a castaña y una textura extremadamente suave.

También cabe recordar que además del titulo de mejor jamón del mundo el Ministerio de Agricultura, Pesca y alimentación ha considerado otorgar a los jamones Vallejo con el premio de mejor jamón de España.

Creo que es ora de otorgar otro premio, pero esta vez a tu paladar, si nunca lo has probado, no esperes mucho más, estos jamones granadinos te sorprenderán.

Queso San Simón da costa y otros quesos gallegos

Hace ya algunos años escribimos en este mismo blog una combinación perfecta entre un queso gallego y un producto canario.  Concretamente era queso Do Cebreiro y miel de palma, algo exquisito que se debe probar aun que sea una sola vez en la vida.

 

Tego que reconocer que para mí los mejores quesos gallegos son el de O Cebreiro el San Simón da Costa y la Tetilla. Existen muchos más tipos de queso, pero estos tres y el Arzua Ulloa son los únicos cuentan con denominación de origen.  Todos estos quesos so de leche de vaca, pero en estos momentos en Galicia ya puedes encontrar muy buenos quesos de oveja, cabra o mezcla, recuerdo el verano pasado probar uno de cabra en Allariz, hecho allí exquisito.

Pero vamos a hablar hoy del San Simón da Costa.

Este es un queso peculiar fabricado con leche de vacas principalmente de las razas rubia gallega y frisona. Se caracteriza por su sabor ahumado ya que después de curarlo se ahúma con el fin de conservarlo durante más tiempo.  Este sabor ahumado penetra incluso en el interior. Es un queso de sabor potente que combina perfectamente con otros ingredientes. Hay una receta que os animo a probarla, que es el pulpo a feira con unas lascas finas de queso por encima. Una combinación perfecta.

Pero lo que realmente quería contaros es una forma de comerlo que realza su sabor y esta para chuparse los dedos.  Los argentinos cuando hacen un asado, para picar suelen poner a la brasa unas rodajas de provolone y esto lo hacen por que no saben que el San Simón da costa a la brasa es algo espectacular. Calentarlo un poco en una parrilla con unas buenas brasas, hace que los sabores y aromas de este queso se dupliquen.  Os recomiendo que lo probéis en vuestra próxima parrillada o también en la plancha.

 

Que vinos combinan con el Queso San Simón da costa.

Al ser un queso potente combina perfectamente con vinos tintos. Y ya que es un queso gallego os recomendaré una denominación de Origen que le viene muy bien.  Se trata de la denominación de origen Monterrei, los vinos de esta DO que se encuentra en Ourense. Estos vinos proceden de viñedos que nacen en terrenos graníticos, pizarros y arenosos, un tipo de suelo que en Galicia solo se encuentra en esta DO y hace que estos vinos sean los vinos con menos acidez de Galicia.

Y si queréis que os recomiende alguno en concreto os daré dos uno más económico y otro un pelín mas caro.  El económico es el Creo e Monaguillo, un vino muy bueno relación calidad precio. Su precio está entorno a los 10€.  Y si queréis probar uno un poco más complejo con barrica, os recomiendo el Ladairo barrica. Un vino creado Mencía y tempranillo que le aportan recuerdos a fruta madura, fresas y frutos rojos, su precio está entorno a los 20€

De todas formas sea blanco, tinto o espumoso que te lo den con queso y si es queso San Simón da costa Mejor que mejor.

Las Añadas del Vino

Como sabéis en vinoycocina somos unos apasionados del vino.  Eso no quiere decir que seamos los más entendidos o que seamos super expertos. (con alguna excepción de alguno de los integrantes) pero hay temas relacionados con esta exquisita bebida, que nos apetece comentar desde la más pura humildad.

Hoy os vamos a hablar de las añadas del vino, que significa y como reconocerlas.

El vino es el resultado de un largo proceso, difícil de homogeneizar, es decir comienza con la plantación de la vid, su cuidado, la recogida y la elaboración, entre todos estos procesos pueden verse alterados ciertos valores en cada año y eso se resume en que cada año el vino es diferente.

La climatología, los hongos, parásitos y enfermedades, la poda, la edad de la vid.  Todos estos condicionantes, están presentes e el cambio del sabor y aroma del vino de un año a otro.

Siempre se habla de una buena añada cuando la cosecha es positiva, buena cantidad, buena uva, pero no siempre es así, en ocasiones la cantidad no hace una buena añada. Pero si lo hace una buena uva, un momento óptimo de recolección. Luego el proceso de creación o elaboración está más o menos siempre está controlado. Las bodegas cada vez cuentan con más tecnología en la que a partir de la materia prima, los procesos son exactamente iguales cada año.

Recuerdo mi primer descubrimiento real, sobre las añadas y no fue hace mucho. Concretamente en el 2015 descubrí un vino me cautivó, un Jumilla con uva monastrel ya muy popular llamado Juan Gil.  Este vino me gusto tanto que siempre había unas botellas en mi casa. En el 2016 seguí comprando el vino y no noté diferencia, pero el año siguiente abrí una botella, que sí estaba muy bueno, pero no era el mismo. Su sabor había cambiado radicalmente. Se había convertido en uno de mis vinos preferidos y si reconocía su sabor hasta tal punto.

Luego me paso con unas añadas ribera del duero. Esta es otra historia interesante que nos despeja ciertas incógnitas sobre las añadas del vino. Siempre tenia en casa un vino llamado Lamantum. Su sabor erra correcto, suave, pero con muchos matices a madera y frutos rojos. Un día lo note mas duro, no tan amante, era una nueva añada y había cambiado radicalmente.  Pensé que todo ese cambio de sabores era relacionando con la añada. Pero no era así, simplemente le faltaba botella, después de 6/8 meses en botella, había evolucionado, su sabor, aunque no igual se asemejaba ya mucho más al original.

Con esto quiero decir que a veces una añada puede variar y una vez embotellado. Por ciertas circunstancias el vino puede evolucionar a mejor o peor.

De todas formas, existen tablas de añadas, tanto por denominación, como de vinos concretos. Estas tablas te informan desde un punto de vista técnico, a través de la experiencia de enólogos y sommeliers, realizando catas a ciertas, que recogen ciertos factores del vino para diferenciarlas entre malas, buenas, muy buenas o excelentes.

Estos valores hacen también que el precio del vino varíe en relación a las añadas. Las mejores suelen tener mas demanda y encarece su precio.

Si te gusta un vino concreto te ánimo a que te compres dos o tres botellas de diferentes añadas y hagas una cata para apreciar estos cambios, disfrutando de un de los licores más ricos del mundo.

Cómo elegir un buen vino para regalar, siempre acertarás.

Tengo que reconocer que me paso un poco en mis alternativas cuando voy a regalar algo.  El 90% de las veces que hago un regalo a alguien conocido o desconocido es vino, o una botella o lotes y cajas de vinos para regalo.  Descarto niños recién nacidos y en ocasiones a menores de 18 años. Y digo en ocasiones por que a mis hijos les regalé una botella de oporto cuando cumplieron 16 años, con el objetivo que las guardarán para cuando nacieran sus hijos.

Pero yo soy un caso aparte, aun recuerdo un verano en Portugal, concretamente en Provescende, en una Casa Rural que se llama Mesao Provescende, regentada por Ronal y su mujer, unos auténticos apasionados del vino. A uno de mis hijos se le callo una zapatilla en el balcón de otro inquilino. No me atreví a llamar a la puerta y molestar a una pareja que estaba de vacaciones,  por una simple zapatilla de un niño. Pero, como siempre viajo con botellas de vino en la maleta, (ja, ja, ja, no es broma). Cogí una de ribera del Duero y llamé a su puerta con este estupendo escudo protector. Llame, pedí la zapatilla y les obsequié con un ribera del Duero español. Eran dos señores de cierta edad que estaban visitando el Douro Portugués y adoraban el vino. Evidentemente esta botella consiguió una amistad con desconocidos, que teníamos algo en común que no olvidaremos en todas nuestras vidas.

 

Red wine on wooden table

Al grano que tengo que hablar de regalar vino.

Después de la introducción que refleja un poco el contenido de este artículo, para mi está claro que regalar vino es adecuado hasta para las personas que no lo beben. Nunca se me ocurriría regalar unas botellas de vino a una persona que se que no le gusta. Pero no tengo ningún reparo en regalar vino a alguien que no conozco. No se si lo va a beber o no. Seguro que si no lo hace el, lo hace un amigo, o lo disfruta en una cena o comida familiar, y aunque el no beba lo disfrutaran juntos.

Por eso creo que es el regalo perfecto que nunca te equivocarás y que da igual si son opciones de vino tinto o blanco, y si es bueno o es malo. Pero eso sí lo mejor es que sea diferente, alguna denominación desconocida, (tenemos muchas en nuestro país) alguna botella atractiva, (cada vez son mas las bodegas que parece que trabajan más el exterior que el interior, pero me apunto a la idea, es el emplatado del vino) alguna botella que pueda traer algún recuerdo a quien la regalas.

Mis alternativas de regalo como os veis son pocas son vino casi al 100% pero cada una de las botellas las regalo con el corazón. Me cuesta decidir y le doy vueltas hasta conseguir que ese regalo sea especial.

Quizá me guste regalar vino por que para mi es el mejor regalo que me pueden hacer.

 

Me acabo de poner sensible y esto merece otra historia de vino.

Una vez un amigo me pidió que le comprara dos botellas de vino para regalar regalar a alguien especial.  Le pregunte que vino quería y su respuesta fue, como si fueran para ti.

Me acerque a la vinoteca donde suelo comprar vino, pensando en comprar dos botellas de Mauro (como sabéis uno de mis vinos preferido) y en ese momento no tenían.  Compre dos botellas de Emilio Moro.  Al llegar mi amigo a casa le di el vino, le cobré el importe y me dijo que abriese la primera, que tenia que contarme algo. Sorprendido abrí la botella y me anunció que, en 7 meses sería padre. Una noticia para celebrar con un buen vino, creo que nos bebimos las dos. Lo mas curioso es que al nacer el niño, sin el saber que mi idea era un Mauro no un Emilio. Lo bautizó como Mauro, sorprendente, increíble, el vino es así, te da sorpresas y alegrías.

Bebe con moderación, a mi me gusta mucho beber pero no me gusta beber mucho, este es el secreto del vino.

Vinos de granada una nueva D.O. a descubrir

Como sabéis de vez en cuando nos gusta hablar de esas denominaciones no tan conocidas y hoy nos toca presentaros los vinos de Granada.

Hace muchos años el vino embotellado y etiquetado en mi pueblo se llamaba Rioja. Las primeras botellas que llegaban a los bares o tabernas en Galicia, lo hacían con la palabra Rioja en su etiqueta.  (Acabo de hacer una búsqueda en internet y esta denominación re reconoció en 1925, pero el apogeo de este vino en nuestros bares comenzó sobre 1975/80.)  Recuerdo con 18 años que empezaba a entender un poco de vino y pedía un rioja y me ponían otros vinos etiquetados con otras DO o sin ella.  En nuestras tabernas existía o vino de casa o embotellado y etiquetado, conocido erróneamente como Rioja.  Fue no hace más de 35 años, cuando empezamos a reconocer denominaciones nuevas, y no más de 15 cuando empezamos a reconocer muchas denominaciones. 

Actualmente en España existen 96 denominaciones de origen protegidas, pero con la peculiaridad que todas empiezan a ser reconocidas, ya que el mundo del vino ha cambiado y evolucionado de tal forma, que hacer vino ya es una profesión reconocida e instituida.  Esto quiere decir que existen muchos enólogos reconocidos y muchos más en proceso de preparación, con lo que se consigue sacar el máximo partido de cada D.O.

Bueno, pero quería hablaros de los vinos de granada y a eso vamos.

Hace ya más de 10 años que los vinos de Granada han sufrido un cambio radical, hacia unos vinos de cuidada elaboración y gran calidad.  Como he comentado antes, esto se debe a la aplicación de nuevas técnicas de creación de estos caldos, junto con la recuperación de uvas autóctonas como la Vijiriega.  Además de la localización de los viñedos, que se encuentran a gran altitud, bañados por el sol la mayor parte del año.

Son vinos de gran personalidad, reconocibles al paladar, sobre todo los tintos ya que en los blancos nos encontramos con vinos, frescos y sutiles muy agradables al paladar.

En estos momentos ya existen más de 50 bodegas que cuidan y cultivan unas 6.000 hectáreas de viñedos, con los que elaboran unos 25 millones de litros de vino de Granada al año.

Pero con que maridan los Vinos de Granada.

Por lo general los vinos tintos son potentes de sabor y alto porcentaje de alcohol, son vinos que funcionan muy bien con carnes rojas, caza, cordero, cochinillo, ibéricos, quesos. Es decir, no son por lo general vinos de aperitivo, y los disfrutaremos mejor con una comida contundente. Se recomienda servir estos vinos a una temperatura de 18º C.

Y los blancos por lo general son vinos secos, pero con toques frutales que maridan muy bien con pescados a la plancha, mariscos, arroces, embutidos, setas.  Realmente son vinos con mucho sabor e intensidad. Al ser un vino seco (repito por general, por que los hay de todo tipo, incluso vinos dulces)

Resumiendo los vinos de granada ya están en el mapa y vale la pena prestarle atención y probarlos, y como siempre decimos en vino y cocina para tener claro si una cosa te gusta o no, debes al menos probarla tres veces, así que os recomiendo que compréis tres botellas de tres bodegas diferentes y hagáis una cata de vinos de granada con vuestros amigos.

¿Por qué el vino se sirve en copas?

Empecemos con un resumen muy amplio y hablando de las copas más conocidas y básicas que tendrían que estar en tu fondo de armario con el que podrás servir todos los tipos de vino.

 

Copa para vinos tintos: Burdeos o borgoña.

Copa para vinos blancos: Burdeos

Copa par vinos espumosos:  Flauta

Copa para olorosos: Oporto o Jeréz

 

Es decir con esta combinación de copas en tu casa estarías servido para cualquier vino, este tipo de copas las puedes conseguir en alguna tienda de regalos gourmet online y una cantidad adecuada seria 8 de cada.

Esta claro que existen muchos más tipos, pero estos serían los básicos con los que podríamos arreglarnos.

 

Pero vamos a la cuestión ¿por qué el vino se suele servir en copa? O por lo menos se debería hacer así.

Estamos acostumbrados a escuchar palabras relacionadas con el vino, cómo conservación, maridaje, añadas, denominación de origen, etcétera. Le préstamos mucha atención a todo este mundo que rodea al vino, pero quizá no tanta al recipiente dónde lo vamos a degustar. Estos recipientes pueden ser muy variados, copas, vasos, tazas o incluso directamente del cartón o la botella. Degustar un buen vino tenemos que tener en cuenta muchos factores de uno muy importante es la copa, taza o vaso donde lo vamos a catar.

Siempre se ha dicho, que un buen vino se sirve en copa.  Esto tiene sus matices ya que como os he contado en ocasiones en las Rías Baixas se hace un vino tinto de trago largo (el Acuarios del labriego) que normalmente se toma en taza o en un vaso de cristal fino llamado carolino. También algún ribeiro peleón se suele tomar en una tacita. Y si os cuento esto es porque un vino de estas características en copa no está mejor, al contrario. A este tipo de vinos les viene muy bien este recipiente.

 

Os dejo una foto del Carolino y la taza mencionada. 

 

Pero hablemos de vinos un poco más alcohólicos, incluso con, crianza o reserva. Indiscutiblemente este tipo de vinos necesitan una copa y, es más, necesitan una copa para cada variedad, con la que apreciaremos mejor su color, su aroma y su sabor. El vino cuenta con multitud de sustancias volátiles y aromas que la copa suele recoger. Como si de una parabólica se tratara. Y es necesario recordar que el aroma es en cierto modo el responsable del sabor. Otro de los puntos a tener en cuenta a la hora de servir nuestro vino en una copa, es que estas cuentan con un tallo que nos permite agarrarla alejando nuestra mano del cáliz evitando así olores y cambios de temperatura en nuestro caldo.

 

 

Lo mismo pasa con las cervezas os habréis fijado que cada cerveza tiene su tipo de vaso o jarra, esto no es un capricho o una imagen de marca, realmente sus recipientes están estudiados y se adaptan al contenido para ofrecer lo mejor del mismo.

 

Bueno lo mejor de este artículo es que por poco dinero te puedes hacer con 4 juegos de copas con los que podrás degustar todos los vinos del mundo. Y sobre todo por favor no lo bebas de la botella y mucho menos del cartón ja, ja, ja.

Trucos o mini recetas donde utilizar productos ibéricos

Ya sabéis qué en Vinoycocina nos encanta el jamón. Y sobre todo el jamón ibérico, sin duda el mejor jamón del mundo de todas las denominaciones existentes. Dicho esto, reconozco este producto tan especial y exclusivo debe de gustarse directamente de corte a la boca. Pero mucha gente nos pregunta qué recetas podemos hacer con este producto. En vinoycocina tenemos alguna que otra receta, las conocidas croquetas de jamón y una pizza de jamón ibérico. Receta que modificaremos ya que recientemente me han enseñado un truco esta pizza y disfrutar jamón ibérico recién cortado.
Yo como siempre tengo productos ibéricos en casa. Pero si no tenéis podéis comprar embutidos y jamones en eiberico.com, son productos de muy buena calidad a muy buen precio.

Hoy más que una receta os dejaré cinco ideas en las que podéis utilizar jamón y embutidos ibéricos.

 

Lomos de merluza con lomo ibérico.

Esta receta es ideal para los niños que no son grandes aficionados al pescado. Se trata simplemente de hacer con un lomo de merluza, un filete empanado, utilizando queso, lomo ibérico y rebozándolo con harina huevo y pan rallado. Una vez frito y crujiente a las delicias de cualquier pequeño.

 

Espárragos rellenos de jamón ibérico rebozados.

Esto es tan sencillo cómo cortar espárragos grandes al medio y poner una loncha de jamón entre las dos mitades. Una vez hecho esto se empana con harina huevo y pan rallado y se fríen a fuego fuerte durante un par de minutos. También podéis hacer a la plancha unos espárragos trigueros y envolverlos con una loncha fina de jamón.  Es una combinación perfecta.

 

Pasta con virutas secas de jamón.

Este si que es un plato sencillo, de esos que llegas a casa y en 15 minutos está listo para comer. Consiste simplemente en calentar algo de pasta que nos haya sobrado en una sartén y añadir un poco de nata. Una vez la pasta este caliente y la nata haya espesado un poco, la servimos en un plato y espolvoreamos con las virutas de jamón. Esta es una receta de dos R Rico y Rápido. Estas virutas pueden cortarse en el momento de servirlas. Estas virutas las puedes hacer tu mismo o si sueles comprar jamón online estas mismas tiendas suelen tenerlas.

 

Huevos con virutas de jamón ibérico

Otra receta o truco sencillo, solo con dos ingredientes, huevo y jamón. Se trata de cortar unas virutas muy finas de nuestro jamón. Podemos hacerlo también con jamón loncheado pero el resultado no es el mismo. Esto es tan simple que una vez fritos los huevos a los que no le añadiremos sal. Nos retiramos y espolvoreamos por encima con di virutas de jamón. Sencillo y espectacular.

 

Calabacín a la plancha con rodajas de chorizo ibérico.

Otro truco o plato sencillo es hacer unas rodajas de calabacín a la plancha, tan pronto las presentemos en el plato colocamos una rodaja de chorizo ibérico de bellota (a ser posible) sobre cada una de las rodajas de calabacín. El calor hará que el chorizo sude e impregnará de sabor el calabacín que estará para chuparse los dedos.

lomo con mostaza

Lomo con mostaza picante, una receta diferente

Esta receta es perfecta. Si te gusta el intenso sabor de la mostaza, esa receta es para ti. Conseguirás un resultado perfecto gracias a la textura del lomo que se deshace en tu paladar y la salsa sabrosa de mostaza.

Además, puedes prepararla a tu gusto, añadiendo más o menos cayena para controlar el picante; o reduciendo las cantidades de mostaza y escogiendo una variedad más suave para no tener un sabor tan intenso.

INGREDIENTES

Estos son los ingredientes que necesitarás para cocinar el lomo y las cantidades de cada uno de ellos para una cocina de 4 personas:

  • 550 gramos cinta de lomo
  • 2 cucharadas de mostaza Dijon
  • 1 cebolla
  • 1 pimiento verte
  • ½ vaso de caldo de carne
  • 1 bote de leche de coco/nata para cocinar
  • Lonchas de queso cheddar
  • 1 cayena
  • 1 cucharadita de pimentón
  • Sal y aceite

 

ELABORACIÓN

  1. MARCAMOS EL LOMO

En primer lugar, cogemos la bandeja de cinta de lomo que hayamos comprado y añadimos un poco de sal en cada uno de los trozos. A continuación, tendremos que precalentar una cazuela o una sartén con una temperatura alta y un poco de aceite.

Una vez haya cogido calor, incorporamos las cintas de lomo y las sacamos cuando la parte exterior se haya puesto blanca. Recuerda que sólo se debe marcar la carne. Si lo cocinamos en exceso nos quedará demasiado dura.  En cuanto las tengamos listas, las apartamos y reservamos para seguir cocinándolas luego.

  1. TROCEAMOS LA VERDURA

Cuando hayamos marcado el lomo, lavamos el pimiento y la cebolla. Una vez pasado por el agua, pelamos y troceamos el pimiento y la cebolla. Intentamos que el tamaño de cada pedazo sea similar a un cuadrado pequeño. Así conseguiremos que apenas se aprecie en la salsa final.

  1. FREIMOS LA VERDURA

Precalentamos una sartén a fuego medio y dejamos que el aceite coja temperatura. Una vez que haya cogido la temperatura esperada, agregamos toda la verdura cortada y la dejamos que se haga poco a poco con una pizca de sal.

Cuando veamos que la cebolla consigue una textura transparente habrá cogido el punto ideal.

 

mostaza picante

 

  1. HACEMOS LA SALSA

No podemos echar la salsa directamente en la sartén, tenemos que mezclarla previamente en un bol. Por un lado, añadimos la leche de coco en un bol. A continuación, incorporamos las dos cucharadas de mostaza Dijon Original y lo batimos suavemente a una velocidad mínima con la batidora. También se puede mezclar a mano, aunque tardarás un poco más.

La cantidad de mostaza picante puedes variarla a tu gusto añadiendo más de dos cucharadas para conseguir un sabor más intenso. Por otra parte, si no tienes leche de coco, no te preocupes. Puedes sustituirla por nata para cocinar.

  1. METEMOS LA CARNE CON EL QUESO

Volvemos a encender el fuego de los filetes de lomo y esperamos a que se calienten. Una vez hayan cogido calor, ponemos encima de cada una de las tiras una loncha de queso cheddar.  El queso también se irá calentando y empezará a derretirse. Una vez que se haya derretido, continuamos con el paso 6.

  1. MEZCLAMOS LA SALSA Y EL LOMO

Ya tenemos todas las partes acabadas, ahora solo queda mezclarlo todo. En la sartén o cazuela donde tenemos el lomo con el queso derretido, aumentamos el calor y lo ponemos a máxima temperatura. La sartén debe tener mezclada la cebolla y el pimiento anteriormente pochado.

A su vez, añadimos medio vaso de caldo de carne. Cuando veamos que el caldo ya ha cogido calor, bajamos el fuego a una temperatura media e incorporamos la salsa de mostaza y la leche de coco. Por último, echamos pimentón y cayena al gusto.

  1. REDUCIMOS

Una vez está todo mezclado en la sartén, tenemos que dejarlo 30-40 minutos en el fuego esperando a que la salsa espese. Lo movemos poco a poco cada 5 minutos para que no se pegue la cinta de lomo. Así conseguiremos que la textura del lomo quede muy jugosa y se deshaga en la boca al probarlo. Lo retiraremos del fuego cuando la salsa haya espesado.

Una paleta de la marca Olalla una agradable sorpresa.

Como sabéis en vinoycocina además del vino, nos encanta el jamón. Cada año probamos cuatro o cinco marcas diferentes, de diferentes denominaciones de origen. Todas suelen ser de nuestro agrado con pequeños matices, a veces nos encontramos con alguna marca que nos sorprende con su impresionante relación calidad precio.

La marca que os traemos hoy es Olalla y el producto concreto del que os vamos a hablar es la paleta de cebo de campo ibérica de esta marca.

Olalla es una empresa que nace en Santa Olalla del Cala a los pies de Sierra Morena, esta empresa ubicada en el parque de Aracena, fue fundada en febrero de 1992 contando ya con más de 25 años de experiencia en la en la cría y proceso de fabricación de productos ibéricos de Jabugo. Sus métodos artesanales y cuidado al seleccionar la raza y la alimentación de sus cerdos, hacen que esta marca empiece a destacar en el mundo del ibérico, como una de las más importantes relación calidad precio.

Hemos probado alguno de sus productos loncheados, pero como ya hemos hablado en algún otro artículo no es la mejor forma de degustar y apreciar un ibérico. Lo que sí hemos probado como mandan los cánones y cortado a cuchillo, es una paleta de cebo de campo 50% Ibérica.

Como sabéis el cebo de campo es un cerdo cuya alimentación es hierba, plantas silvestres y cereales. Estos cerdos campan a sus anchas por las dehesas y se les suministra un poco más de alimentación complementaria ya que suelen pasar por dónde ya antes han pasado los cerdos de bellota, qué son los que comen las bellotas cada Montanera. Estos cerdos de cebo de campo crean un músculo y una grasa totalmente diferente a la de los cerdos estabulados. Mucho más rica y seguro más saludable.

Después de seleccionar criar y engordar a estos cerdos ibéricos, Olalla comienza con el proceso de elaboración, concretamente para esta paleta el proceso de curación es superior a los 27 meses en secaderos naturales, con lo que se consigue un sabor agradable, dulce y suave y presenta un color rojizo y buena infiltración de grasa, sinónimo de calidad. Es un producto ideal para cualquier paladar. Reconozcamos que bellota puro puede tener tanta potencia de sabor que a todo el mundo no le convence, pero esta paleta ibérica es una buena opción para picotea y comer, para cualquier persona en cualquier momento y en cualquier lugar.

La paleta que hemos elegido es el de 6 kg. Como ya hemos comentado en artículos anteriores la paleta suele estar más buena cuanto más grande. No solo influye el peso, influyen otros factores, pero una paleta grande con mucho desperdicio es una buena paleta. Cuando digo con mucho desperdicio me refiero aquí está envuelta de mucha grasa, está ayuda a una perfecta curación y ofrece a la carne todo su sabor.

Evidentemente para disfrutar de este producto en su estado óptimo debemos consumirlo a una temperatura de entre 22 a 27 grados, siempre digo en invierno cómprate un bellota, en verano cómprate un bellota, pero si no tienes presupuesto cómprate un cebo de campo. Con temperaturas inferiores a los 22 grados, temperaturas que habitualmente tenemos en invierno nuestras casas, la grasa de un jamón o de una paleta de cebo se hace muy pesada tipo sebo.

Os recomiendo qué probéis mínimo este producto de la marca Olalla. Próximamente probaremos una paleta de bellota, y una vez terminada seguiremos con el jamón de cebo de campo. Yo os informaremos y seguiremos ampliando este artículo con las conclusiones.