Está claro que la gastronomía está de moda y es una moda que ha llegado para quedarse, mientras el ser humano tenga la necesidad de come. Quizá algún día nos alimentemos de pequeñas pastillas futuristas que nos proporcionen los alimentos, que necesitan nuestro cuerpo y los gustos y placeres que busca nuestro cerebro. Pero por el momento aunque se avanza en nuevas tecnologías, para preparar los alimentos, la base siempre es la misma. Productos de calidad más o menos elaborados, con el fin de conseguir sabores sorprendentes.

Uno de los grandes inventos que nos ha facilitado la cocina del día a día es la olla express, pero nuestros grandes cocineros cuentan ahora con sofisticados robots y peculiares máquinas, con las que complican un poquito más la hora del cocinado, pero con ellos consiguen unos resultados realmente espectaculares. Podemos destacar el Roner diseñado por Joan Roca que ofrece una opción controlada, con el fin de conservar al máximo el sabor de los alimentos a la hora de cocinarlos. O el Clarimax una clasificadora de caldo creada por el Ángel León que nos permite degustar caldos limpios sin necesidad de desgrasar y retirar impurezas continuamente.

Aún recuerdo cuando descubrí la categoría Amazon El Pozo en una de mis estancias en Noruega. Echaba mucho de menos los productos ibéricos y jamás pensé que iba a ser tan fácil comerme unos loncheados de mi país 3 días después de pedirlos.

Estamos en la era en la que la gastronomía y la tecnología van de la mano, quizá no en la casa de la mayoría de los mortales, pero sí en grandes restaurantes, donde cada uno de esos platos aparte de ser alimento, puede llegar a considerarse obras de arte.

En esta era también nos encontramos con los medios de comunicación, estos juegan un papel importante a la hora de dar a conocer unos y otros platos, webs, blogs, redes sociales, comercios electrónicos y como no hasta el gigante Amazon se apunta al carro de la venta de productos gastronómicos online, consiguiendo difundir y vender vinos, carnes, productos ibéricos, etc. por todo el mundo.

 

Esta  socialización y distribución mundial de diferentes productos de diferentes países, es muy interesante para los que nos gusta la gastronomía ya que en muchas ocasiones es imposible encontrar productos de calidad de otras nacionalidades, a precios razonables. Amazon y otras grandes superficies están dando un paso muy alto para hacernos llegar lo mejor de cada país a nuestro domicilio.

Por otra parte creo que esta es la punta de un iceberg que pronto nos sorprenderá, imaginemos pedir hoy unos gofres en Bélgica y desayunarlos por la mañana, una quiche lorraine  recién horneada en Francia y que nos llegue a la hora de la comida, un codillo con chucrut alemán hecho en el  Barfuesser die Hausbrauerei Ulm (el mejor codillo que he comido en mi vida) sin tener que desplazarme.

Pero como todo, tendrá sus ventajas y sus inconvenientes, por el momento sólo veo ventajas así que si os animáis a probar comida internacional, no dudéis en visitar páginas como Amazon y dar un paseo gastronómico por el mundo