El artículo que voy a compartir hoy, hacía tiempo que me apetecía escribirlo. Las barbacoas definen tanto a utensilios como a comidas casi siempre veraniegas, en las que nos reunimos con nuestros amigos, familiares, familia y disfrutamos de ellas de una forma especial.

Barbacoa es sinónimo de carne o pescado a la brasa, pero no siempre es así, también sobre estas parrillas se pueden hacer multitud de platos totalmente diferentes a los que estamos acostumbrados. Desde los típicos calsots catalanes, escalivada, hasta una paella o en mi caso arroz con cosas cómo le llaman los valencianos.

Lo más importante para hacer una barbacoa es tener buena leña, buena parrilla o en el caso nuestro una buena la lareira de piedra. La lareira es la barbacoa gallega por antonomasia.

Hoy os explicaré cómo hacer carne pescado y arroz en una barbacoa o en este caso en una lareira.
Lo más importante es la brasa, una buena brasa está compuesta por una buena madera o un buen carbón vegetal. Tenemos que tener claro que una vez hemos hecho el fuego, este debe apagarse por completo antes de poner cualquier producto sobre la parrilla. Una pequeña llama puede darle un toque especial a una carne o a un pescado, toque que a mí personalmente no me gusta pero reconozco que hay gente que sí. Una amiga del interior de Lugo, decía que mi carne no era carne a la brasa, (que no era churrasco) porque le daba la sensación que mi carne era carne al horno.

 

Normalmente suelo hacer la carne a mucha altura y a fuego lento sobre todo la carne de hueso. La carne sin hueso la suelo hacer a mucha temperatura y muy baja la parrilla para que se sellé y quedé un poquito cruda por medio. Pero el típico churrasco de tira o costilla de cerdo suelo ponerlo por el hueso hasta que prácticamente esté hecha por la parte de arriba, que es cuando lo bajo le doy la vuelta y le pegó el último tostón. Esto era lo que le molestaba a mi amiga que la carne no tenía ninguna parte quemada y por dentro estaba totalmente hecha cuando a ella le gustaba un poquito cruda y tostada por fuera.

Las costumbres en mi zona no eran exactamente iguales sobre todo con la carne de cerdo que solemos hacerla muy bien por dentro y muy bien por fuera. Quizá a la ternera le damos un poquito más de calor y hacemos que en su interior sea un poquito más jugosa, pero al cerdo siempre lo tratamos igual lo tenemos mucho tiempo en la brasa.

Para los pescados también somos un poco raros ya que en muchas ocasiones nuestros pescados para mucha gente están crudos. En mi zona el pescado se hace muy poco tanto frito, a la plancha o a la brasa. En la brasa se utiliza las sobras de la poda del viñedo del año anterior y en cuestión de 5 minutos tenemos unas sardinas y como mucho en 10 unas caballas a la brasa impresionantes. Siempre se suele poner la parrilla muy baja pegada prácticamente a la brasa con esto el calor llegamos rápido a la carne que empieza a sudar su grasa y de vez en cuando suelta una llamarada que hay que controlar. Para el bacalao ya es otra cosa, un bacalao grueso necesita un poco más de tiempo en la parrilla para que se atempere por dentro. Una vez este atemperado bajamos la parrilla cerca de la brasa y le pegamos el último apretón. Si hiciésemos directamente el bacalao sobre la brasa nos encontraríamos con un producto prácticamente quemado por fuera y crudo por dentro. Esto es desagradable ya que a veces hasta incluso de interior está frío.

Y ahora os quiero contar cómo hacer un arroz a la brasa, es sencillo solo tienes que poner la paella echar los ingredientes y tener un poco más de paciencia que con la Vitro o el gas, pero en este caso si necesitas fuego tienes que saber controlar en cada momento la fuerza del fuego y esto se consigue echando más o menos vides de diferente grosor según las necesidades del momento.

Si aun no tienes barbacoa y quieres saber que barbacoa comprar, te dejo un enlace con una comparativa con las 5 mejores barbacoas de carbón sin obra, con las que conseguirás que tus asados de pescado, carne o arroces salgan increíbles.