Las conservas de Navarra un gran mundo por descubrir

Ya hace miles de años que el hombre se vio con la necesidad de conservar los alimentos. Épocas como en el verano, en la que los vegetales se estropeaban apenas en dos meses y el resto del año se pasaba mucha hambre, nuestros ancestros descubrieron por casualidad que la fruta seca al sol se conserva por mucho tiempo. También la carne seca era otra forma de conservar los alimentos y disponer de ellos en épocas de escasez. La salazón fue otro de los grandes descubrimientos de la cultura china hace ya más de 4000 años.

 

Pero el antes y después de las conservas comenzó en el año 1809 cuando el cocinero Nicolás Appert tuvo la idea de calentar alimentos dentro de un tarro de cristal del que extrajo el aire. La sorpresa fue cuando unas semanas más tarde de hacer el experimento, descubrió que los alimentos nos habían estropeado, había mantenido su sabor, vitaminas y sus propiedades. Más tarde, dicen que gracias a la guerra, Peter Durand inventó la lata de conservas. Era una forma de llevar los alimentos al frente en un envase cómodo y sin problemas de que se rompiese.

 

En este mundo moderno en la que los ultras congeladores nos ofrecen conservar los alimentos con todas sus propiedades y características, prácticamente igual que el mismo día de su congelación, las conservas no han perdido poder ni presencia en nuestras casas por múltiples razones.

 

Ya no es sólo una forma de conservar los alimentos sino qué se consideran ya una receta gastronómica con mucho valor añadido. Desde las riquísimas anchoas, mermeladas, mejillones, atún y otros pescados, hasta el gran surtido de vegetales de los que disponemos en el mercado, tanto en lata como en tarro de cristal, hacen que estos productos sean consumidos y valorados en prácticamente todas las casas de nuestro país.

 

 

Y si hablamos de las mejores conservas de nuestro país sin duda nos encontramos con las conservas de Navarra. Estás conservas están consideradas dentro de los manjares más destacados de nuestra gastronomía nacional e incluso internacional. Son más que famosos los espárragos de Navarra y los pimientos de piquillo, pero cada vez están más en nuestras mesas conservas de legumbres, hortalizas, verduras, setas y un sinfín de preparados para acompañar todo tipo de recetas, o para disfrutarlas simplemente solas.

 

Me gustaría hacer especial mención en este artículo al apartado de las legumbres. Ya que cocinar garbanzos y alubias suele ser costoso y tedioso, hay que ponerlas en remojo y cocerlas mínimo durante dos o tres horas. Sólo destapando un pequeño bote de cristal disfrutaremos de estos productos cocinados perfectamente en platos preparados, ensaladas, salteados…

 

Todas estas conservas no son sólo una delicia para nuestro paladar, además siguen contando con todos los beneficios de los vegetales aportándonos minerales y vitaminas y una gran fuente de fibra que nos ayudarán en nuestras dietas de adelgazamiento o simplemente para una dieta saludable.

De todas formas te recomendamos qué a la hora de comprar eches un vistazo la letra pequeña de las latas y diferencias conservas envasadas en Navarra de las conservas de Navarra con denominación de origen, estas últimas te ofrecerán la mayor garantía en estos productos.