Guimaraes, en el norte de Portugal es bien conocido por su Castelo (donde vivió Dom Afonso Henriques, primeiro rei de Portugal) y el Paço dos Duques de Bragança. La visita está muy bien, pero como todas estas cosas, acabas con hambre. Así que voy a comentaros donde paramos a reponer fuerzas.

Para comer el domingo optamos por el conocido Restaurante Histórico, en pleno centro. El sitio es agradable,  ocupa una casa de piedra antigua con un patio interior. El servicio es bastante bueno, como casi siempre en Portugal. Pero en este caso por encima de la media. La comida fue moelas (mollejas) de primero, y luego Bochechas de Porco Preto con castañas para uno y Bacalhau com broa para el otro. Al cambio, sería Carrileras y Bacalao con pan de maiz. Nos saltamos el postre y tomamos un par de cafes. De beber, vino verde de la casa, tinto. En total 36 euros. El sitio es bueno, sin ser excelente.

bacalhaou-con-broa

La cena del sábado fue todo un éxito. Arriesgamos entrando al Manifestis Probatum, una vinoteca también en el centro histórico pero de la que no teníamos referencia. En este caso, además, está especializada en latas de conserva, tenía más de 30 en la carta. Aquí tomamos moelas picantes, papillotes de queso de cabra y frutos silvestres, trucha en salsa de vino blanco (en conserva) y alheira con tomate. Todo ello acompañado de una botella de blanco Grambeira, quizás lo más flojo de la noche, aunque entre lo fría que estaba y la tontería se bebía bien. De postre scramble de manzana y “acadanseu” chupito de Oporto, que invitaba la casa. De precio, sobre 30 euros.  La comida excelente, el servicio excelente y el ambiente inmejorable hacen de este restaurante una muy buena recomendación.

Ya sabéis, si vais a Guimaraes, darle una oportunidad a estos locales.