Siempre nos estamos complicando con grandes platos, rebuscados ingredientes y complicadas recetas. En vinoycocina.es nos caracterizamos por la sencillez de nuestros platos, pero esta receta se lleva la palma.

 

Todo empezó un día en la que mi hijo Alberto (4 años) se decidió a hacer su pinchito tradicional. El es el encargado de preparar los pinchos mientras Antonio (6 años)  y yo rebuscamos en la nevera y alacenas los ingredientes para la cena.  Su pinchito base no es ninguna tontería, por cierto os animo a que lo probéis os dejo la receta.

 

Una rebanadita de pan con una gotita de aceite virgen extra, sobre el un trocito de fiambre de pavo, encima del pavo un trocito de queso, luego otra gotita de aceite sobre el queso y finalmente su ingrediente secreto, orégano. ¡Simple pero sabroso!.  El suele comerse el orégano y no deja ni una hojita en el plato.  ¡Probarlo está riquísimo.! y animar a vuestros hijos pequeños para que lo hagan, se lo pasan genial.

 

Uno de esos días no teníamos gran cosa en casa y encontramos unas tortitas de maíz a punto de caducar. Viendo a Alberto preparar su “pinchito” me decidí a copiarlo e intentar mejorarlo.

pavi-canoifrio

Ingredientes:
Tortitas de maíz tipo mexicanas.
Queso en lonchas.
Pavo en lonchas
Tomate (los cherry van geniales)
Lechuga (o brotes de canónigos, espinacas, rúcula, etc)
Melocotón (o piña, aguacate)
Mahonesa (salsa rosa, mostaza.)
Orégano (u otras especias al gusto)

 

Preparación:
La preparación es básica pero el resultado os garantizo ¡es increíble!

Sobre las tortitas echamos un poco de mahonesa y empezamos con la lechuga. Picamos el tomate y el melocotón y lo echamos sobre la lechuga, luego el queso, un poquito de orégano y el ingrediente principal, el delicioso pavo, yo suelo utilizar el de Campofrío. Podéis adaptarlo a vuestros gustos, nosotros lo tenemos hecho con mostaza, con piña en lugar del melocotón. Incluso una vez le echamos pasas, el resultado siempre es el mismo una cena preparada en 10 minutos y que está buenísima. Además es un buen plato para que los niños se inicien en el mundillo gastronómico y podamos disfrutar de ellos, viéndolos entretenidos echando los ingredientes más variopintos que nuestros diablillos se encuentran en la cocina.

 

Este tipo de cena es un comodín genial, en una ocasión no teníamos las tortitas que parece que es lo principal y en un ratito preparamos unos crepes. El resultado igual de bueno, o incluso mejor que con las tortitas.

 

Importante mientras se cocina hay que comerse un pinchito de los de Alberto, insisto en que los probéis.