Hace ya algún tiempo que estaba buscando un procesador de alimentos. Existe una gran oferta de estos robots y no es fácil elegir entre tantos productos, sobre todo con precios tan dispares. (es lo que más confunde)

 

Finalmente después de mucho investigar me he decidido comprar una olla programable, y reconozco que mi primera recta ha salido espectacular.

Concretamente me he decantado por la olla GM modelo G Deluxe ya que el precio me parecía aceptable y sus prestaciones las adecuadas.

Personalmente me llamó mucho la atención lo de la báscula incorporada, reconozco que es un gran invento, ya que vas pesando los ingredientes a medida que los introduces.

Puedes dejarla programada con 24 horas y si te organizas bien, tendrás una comida perfecta para servir, al llegar a casa.

Otra de las cosas que me gusto de este robot de cocina, fue la versatilidad a la hora de preparar ciertos platos, por que está preparada para asar, freír, hornear, cocer escalfar e incluso cocer a la plancha (aun tengo que investigar cual es esta última opción, pero supongo será hacer la comida a la plancha tapada).

Y por supuesto otra de las ventajas de estos aparatos es la de hacer pan y otras masas para postres etc. (olvidémonos de amasar y dejar todo lleno de harina)

 

Reconozco que compré esta olla sin pretensión de cocinar platos complejos, pero me atreveré a prepararlos ya que por el momento sólo la utilizaba para hacer mermeladas. El otro día hice mi primera receta fuera de esto y me ha sorprendido.

 

La primera receta fueron codornices estofadas, pero no quiero aburriros con una simple receta para estas ollas ya que hay miles , seguro serán mejores que la que he copiado yo. Es decir no fue una receta vinoycocina.

 

Como os comenté antes, sí me compré este robot de cocina fue con un sólo fin. Hacer mermeladas. En verano me junto con tanta fruta que me da mucha pena que se estropee y  hago mermeladas, pero de una forma muy artesanal. (y con el membrillo no puedo, es lo más duro que os podéis imaginar, vuelta, vuelta, vuelta,)  Mi amiga Ana me contó que ella, todas las noches hacia mermelada con su robot de cocina, todos los ingredientes al recipiente y en 45 minutos una mermelada perfecta.

Reconozco que Ana tiene pillado ya el truco y domina el robot muy bien ya que hace años que lo tiene.

 

La verdad es que mi primera impresión fue espectacular con las mermeladas, nada que no esperase, ahorro de tiempo y trabajo. Pero lo de la cocina en un robot de estas características después del estupendo plato de codornices estofadas es un hecho y empezaré a investigar con esta máquina.

 

Pronto espero hacer una receta vinoycocina nueva, diferente y atrevida, la compartiré. Pero reconozco que aun me queda mucho trayecto. Lo que si tengo claro, es que no será un pezuño con arroz, o una caldeiradada de cabezas de bacalao.

 

Seguir atentos al blog y os iré informando

 

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