Este fin de semana, con la llegada del buen tiempo realicé con parte de mi familia una excursión a Portugal, a la zona de Tras-os-montes. Aprovechamos para pasar la mañana en el parque multiaventura de Ribeira da Pena, un pueblecito a una media hora de Guimaraes. Está muy bien el sitio para pasar una mañana emocionante entre amigos. Nos lanzamos en la tirolina, una de las más grandes de Europa, hicimos el salto invertido, del que prefiero no hablar…, y un circuito colgante tipo ginkana. Lo pasamos bien y acabamos algo cansados… y ya se sabe que no hay nada mejor para reponer fuerzas que una buena comida, y si es buena comida portuguesa, pues mejor aún.

Comimos en Vila Real, en el restaurante Terra de Montanha. Yo ya había estado hacía unos años allí y tenía un buen recuerdo de él, y una vez más no me defraudó. Decir que se trata de un local acogedor, con un muy buen servicio, y decorado con fotos antiguas y grandes barriles de vino, algunos de los cuales tienen una mesa dentro para comer, a modo de reservado.

Éramos cuatro personas de buen comer las que nos juntamos a la mesa. Comenzamos con unos petiscos, que en este caso había que pedirlos, no como en otros restaurantes de Portugal en los que te los ponen en la mesa así como te sientas. Fue un platito de queso de cabra y otro de un embutido típico de la zona, el salpicao de Tras-os-montes. Estaba bueno.

terra de mnatanha
A continuación pedimos tres segundos, uno de ellos para dos personas. Todos los platos fueron abundantes, y presentados en la típica loza de barro negro de la zona. Uno fue el conocido bacalhau con broa e presunto, bacalao al horno acompañado de pan de maíz y jamón frito y una especie de repollo como salteado que está buenísimo. También tomanos vitela entrouxada con fumeiro, que viene a ser un equivalente a nuestra carne en rollo, solo que rellena además de con huevo y verduras, de un embutido local. Estaba buena y sabrosa, pero quizás fue el plato más flojo y menos sorprendente, ya que como digo, no deja de ser carne en rollo. El último plato, consistió en un joelho de porca assado, lo que viene a ser un codillo asado al horno, acompañado de arroz blanco (no sé como lo preparan pero está buenísimo) patatas y el repollo. Estaba muy bueno, en su punto. La carne era blandita y tierna, y con una salsa sabrosa de verdad. Rico rico.

De beber nos tomamos una botella de vino do Douro, un Evel tinto. Es un vino resultón, de los de gama media. A mí me gusta bastante para acompañar este tipo de platos contundentes. Hay que decir que la carta de vinos es más que aceptable, con una gran variedad de vinos do Douro.

Para los postres ya estábamos algo llenos, por lo que pedimos solamente dos a compartir. Fue un leite creme, algo parecido a la crema catalana, y una especie de mus de café. Los dos estaban muy buenos.

El precio rondó los 70 euros, una cifra que considero más que razonable a tenor del servicio y la calidad de los platos.

En resumen, si os pasáis por Vila Real, y queréis un buen sitio para degustar comida portuguesa de interior, sin duda alguna os recomiendo el Terra de Montanha.

Ah, y si quedáis algo llenos con la comilona y os apetece echar una buena siesta, acercaros a los jardines del río. Hay unos campos de césped perfectos para sestear!!