Hace poco publicábamos una receta de gambones argentinos a la plancha y nos preguntaron otras formas de prepararlos.

 

Pues una de las recetas más espectaculares que conozco son guisados con vino blanco.

 

Se pueden hacer enteros o pelados y en este caso vamos a hacerlos pelados, que es lo que hace de esta receta algo especial.

gambon argentino

Ingredientes:

  • Un kilo de gambones.
  • 3 dientes de ajo
  • Medio vaso de albariño
  • Un trocito de pimiento rojo
  • Un poco de perejil o cilantro picado. (al gusto)
  • Aceite de oliva
  • Azafrán

 

Lo primero es pelar los gambones, esto se hace a mano teniendo en cuenta que debemos tener en cuenta todos los factores de higiene obligatorios cuando vamos a manipular alimentos frescos, los que hayáis hecho un curso de manipulador de alimentos sabéis a lo que me refiero y si necesitáis o estáis interesados, en sacar el curso de manipulador de alimentos gratis, os recomiendo hacerlo en manipulador-alimentos.net.

 

Bueno pues lo importante es pelar los gambones y reservar las cabezas para hacer un caldo, una vez pelados los gambones debemos quitar la tripa negra que contiene arenas y fango. Esto es muy fácil tirando despacio de la tripa que se suele ver en la base de la cabeza, o haciendo una incisión en la mitad de la espalda del gambón y extraer la tripa por la misma.

 

Empezamos con el caldo al que echamos las cabezas un poco de agua y el vino. Podemos tostarlas previamente o cocerlas en el liquido a fuego lento.

 

En una pota de barro preferiblemente echamos los ajos y el pimiento cortado muy fino en daditos y sofreímos con un chorrito generoso de aceite de oliva virgen.

 

Mientras se pocha el sofrito apretamos las cabezas con una cuchara de palo, un mortero o lo que se os ocurra, colamos el caldo y lo reducimos un poco a fuego lento añadiendo el azafrán.

 

En el sofrito añadimos las colas de gambon argentino y vamos agregando el caldo a medida que vamos moviendo la cazuela para que ligue la salsa. Una vez tengamos las colas del gambon sobre una salsa, no espesa pero tampoco liquida (dejala reducir hasta que ligue un poco) echamos el perejil picado o el cilantro. Servimos a la mesa y podemos acompañarlo de una hogaza de pan, o introducir un poco de pasta en la misma cazuela. Hagas lo que hagas aprovecha ese caldo rico y sabroso que sacamos de las cabezas de los ricos gambones argentinos.

 

Un truco extra:

A las cabezas que te sobran aun puedes sacarles algo de partido, puedes pasarlas con la batidora otra vez con un poquito de Coñag o vino, Luego las cuelas y lo que te sobra lo puedes meter en el congelador. Tendrás un poquito de caldo para un arroz u otro plato, que siempre estará mejor que uno comprado de daditos.

Y si tienes gallinas no las tires a la basura dáselas que las comerán con gusto ya que las necesitan para crear la cáscara de sus ricos huevos.

 

Esperamos que os guste y si es así compartirla “porfa”