¿Estás buscando sorprender a tus amigos?
¿Estás planeando una cena especial?

Prueba entonces a preparar una raclette.
La raclette es un plato muy popular de Suiza que se está expandiendo y consiguiendo cada vez más adeptos. Su origen proviene de de los pastores suizos que utilizaban el calor de la lumbre para fundir el queso y comerlo principalmente con carnes o patatas.
Este plato ha ido evolucionado hasta tal punto en el que se ha convertido en una solución ideal para momentos de ocio y comidas saludables.
Cómo preparar una raclette
Para ello necesitaremos un pequeño electrodoméstico (que recibe el mismo nombre) y en cuya parte superior hay una plancha grill o de piedra preparada para freir. Mientras que en la inferior, tiene un espacio habilitado para que podamos fundir el queso en pequeñas sartenes.

 

sarten_raclette
¿Qué ingredientes necesitamos para preparar una raclette?

Este es uno de las principales ventajas que tiene este plato.

Los ingredientes podremos adaptarlos en función del gusto de los comensales.
El único imprescindible es el queso para fundir. Lo ideal sería utilizar el queso raclette, que es del cuál recibe el nombre.
Teniendo el queso, la lista de ingredientes que más se suele utilizar es la siguiente:
• Verdudras: pimientos, cebollas, tomates.
• Carnes: bacon, pollo, ternera, salchichas… ( Mejor si está cortada en pequeños trozos).
Una vez que tengamos los ingredientes los pondremos en pequeños platos (como podemos ver en la imagen) y los repartimos en la mesa:

raclette

Encenderemos la raclette.

Dependiendo del modelo deberemos hacerlo con cierta antelación ya que algunos tardan en calentarse y sería un desastre iniciar la cena sin que la plancha caliente lo suficiente.
Una vez que esté todo preparado, colocaremos el queso en la pequeñas sartenes y dejaremos que se fundan en la parte inferior de la raclette.
Mientras tanto, aprovecharemos la parte superior para asar el resto de ingredientes.
En este punto lo que podemos hacer es:
1. Colocar la carne o la verdura dentro de la pequeña sartén y dejar que se funda con el queso.
2. Colocar los ingredientes en nuestro plato y verter el queso fundido por encima.
Y ya estará todo listo para que podamos disfrutarla.
Muchas personas añaden patatas cocidas como guarnición. Esto ya es una elección personal que implicaría un poco más de preparación previa:

Lo bueno de una raclette es su versatilidad, porque hasta se puede utilizar para fundir chocolate y rematar la cena con un toque muy dulce.